Música

ALINA FAILING (enero de 2016)

En esta entrada de mi blog hablo del buceador instructor deportivo y capitán de yate Ignacio J. Morros Cámara (Nacho para los amigos) y de mi experiencia a bordo de su yate Alina (porque, claro está, un capitán de yate sin yate es como un rey sin corona o un ministro sin cartera). Finalizo el post con un comentario sobre las habaneras de Torrevieja.

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NACIONALISMO CULTURAL CATALÁN (septiembre de 2015)

Coincidiendo con las elecciones al Parlamento de Cataluña 2015 y con el conflicto que se ha originado alrededor del separatismo, en este artículo reflexiono sobre diversas formas de nacionalismo. Concluyo mi análisis valorativo poniendo de relieve la importancia que para el nacionalismo musical español han tenido los compositores catalanes, especialmente aquellos que compusieron obras de repertorio para danza española estilizada. La aportación de estos artistas fue clave para el desarrollo de una música y una danza de carácter nacional netamente español y, a la vez, universal.

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MÚSICA TRISTE (Navidades de 2014)

Recientemente se ha difundido la noticia de un estudio de la Universidad Libre de Berlín titulado «The Paradox of Music-Evoked Sadness: An Online Survey», de Liila Taruffi y Stefan Koelsch. Este estudio investiga la experiencia de los oyentes de música cuyo carácter evoca tristeza. El punto de partida es que, si típicamente se asume que la tristeza es indeseable, ¿por qué la gente busca y aprecia la música triste? (ciertamente, mi caso, desde que me acuerdo). Según se desprende del estudio, la música triste es especialmente apreciada por personas con alta empatía y baja estabilidad emocional (colijo que estos rasgos serán propios de personas con sensibles y reactivos sistemas límbicos, con amígdalas cerebrales fácilmente afectables).

Los resultados muestran diferentes recompensas psicológicas de la música que evoca la tristeza: estimula la imaginación, favorece la regulación de las emociones —en especial, la regulación de las emociones negativas—, mejora el estado de ánimo, ofrece consuelo, desarrolla la empatía al compartir las emociones vehiculadas a través del lenguaje musical (por inferencia empática o contagio de las emociones del compositor y, si es el caso, de otros oyentes) y no tiene consecuencias en la vida real (es una evocación, uno no ha de estar necesariamente triste cuando escucha música triste, ni se sigue que de escuchar música triste uno se entristezca. Al parecer, la música triste, más que tristes, nos pone nostálgicos. Más precisamente, el rico espectro de refinadas emociones provocadas por la música que evoca la tristeza incluye, aparte de tristeza, nostalgia, tranquilidad, ternura, preciosidad, fascinación y hasta trascendencia y sublimidad; ya se ve que muchas de estas emociones son positivas y experiencias gratificantes).

El neurocientífico y músico Daniel J. Levitin, profesor de la Universidad McGill de Canadá, tiene publicado un libro, titulado El cerebro musical. Seis canciones que explican la evolución humana (Barcelona: RBA Libros, 2014), en cuyo capítulo 4 («Consuelo o “Antes del Prozac, estabas tú”», 132-158, pp. 155-156) abunda sobre esta cuestión. En palabras de Levitin:

Cuando estamos tristes, muchos de nosotros recurrimos a la música triste. ¿Por qué? En apariencia, lo lógico sería que las personas tristes se sintieran animadas por la música alegre. Pero las investigaciones demuestran otra cosa.

Al parecer, las razones por las que escuchamos música triste cuando estamos tristes son de orden neurofisiológico (la música triste contribuye a la liberación de prolactina, una hormona tranquilizante) y psicológico (la música triste proporciona una conexión «con verdades más elevadas y nos hace sentir parte de una comunidad; en definitiva, hace que no nos sintamos solos»). Sentirse acompañado y comprendido, siquiera sea por mediación de la música triste, ofrece consuelo y ayuda en el proceso de recuperación.

Pretendo convertir este post en un comentado catálogo personal de músicas que subjetivamente me evocan nostálgica tristeza. Si a alguien más le resulta estéticamente atractivo o de utilidad…

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CADENCIAS PARA DUMMIES (Navidades 2014)

Un análisis de diversas cadencias musicales.

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OBJETIVIDAD Y SUBJETIVIDAD. CIENCIA, ARTE Y PEDAGOGÍA (diciembre de 2012)

En este artículo examino, desde una perspectiva pedagógica, las relaciones entre la ciencia y el arte y otras cuestiones conexas, como la objetividad y la subjetividad en la ciencia, el arte y su didáctica.

En la primera sección analizo una extendida concepción según la cual la ciencia es objetivista y el arte subjetivista. A continuación, indago cómo se ha abordado educativamente este problema, estableciendo una dirección objetivista y una dirección subjetivista en la docencia del arte. En la tercera sección destaco la importancia de las teorías científico-objetivistas (tanto internas como externas) en la formación de los artistas, y reviso la presencia o ausencia de asignaturas de iniciación metodológica a la investigación en los currículos oficiales de diversos estudios superiores universitarios y artísticos, así como las propuestas de agentes educativos y culturales internacionales como la Unesco con respecto a la educación artística. Prosigo mostrando la necesidad que tiene el artista de conciliar las dos posturas en el ejercicio de su arte, y concluyo esta entrada de mi ciberbitácora sosteniendo que un proceso educativo artístico lúcido deberá tener en consideración ambas perspectivas.

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DE MORTUIS NIL NISI BONUM (febrero de 2011)

La historia de una canción: Sons d’Eivissa

Conocí a Xico Bufí (†) en 1989; creo recordar que nos presentó un conocido común —Juan Carlos de Musicasa—. Si la memoria (que es «delirantemente constructivista» y esto sucedió hace más de veinte años) no me falla, me vino a buscar con su mujer y en su todoterreno a casa de Juan Carlos, donde estábamos ensayando, y nos fuimos a cenar (tal vez a Cana Joana). En esa cena me habló de su proyecto Ibiza, un jardín en el mar con verdadera excitación; su señora —Enriqueta, si no me equivoco— le iba moderando: «Tranquil, Xico, tranquil». Acabé enrolado en su proyecto.

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