DE MORTUIS NIL NISI BONUM (febrero de 2011)

La historia de una canción: Sons d’Eivissa

Conocí a Xico Bufí (†) en 1989; creo recordar que nos presentó un conocido común —Juan Carlos de Musicasa—. Si la memoria (que es «delirantemente constructivista» y esto sucedió hace más de veinte años) no me falla, me vino a buscar con su mujer y en su todoterreno a casa de Juan Carlos, donde estábamos ensayando, y nos fuimos a cenar (tal vez a Cana Joana). En esa cena me habló de su proyecto Ibiza, un jardín en el mar con verdadera excitación; su señora —Enriqueta, si no me equivoco— le iba moderando: «Tranquil, Xico, tranquil». Acabé enrolado en su proyecto.

Proyecto Ibiza, un jardín en el mar

Como signo músico-sonoro representativo de las islas de Ibiza y Formentera y en conexión con el citado proyecto había varias canciones, pero las más conspicuas y significativas eran Ibiza, un jardín en el mar y Sons d’Eivissa. El destino de ambos temas era la cara A de un potencial maxi-single de vinilo que nunca vio la luz.

Letra (varios idiomas) y acordes de la canción Ibiza, un jardín en el mar (1989)

Particella para A. Piña (voces de acompañamiento de Ibiza, un jardín en el mar)

Todo aquello tuvo sus dificultades y complicaciones, sus más y sus menos —algo en lo que no es preciso ahondar ahora—. Como quiera que fuera, las dos canciones acabaron (junto con otras) en un disco compacto difundido en Navidad de 1995 titulado Cantan al Mon (el castellano escrito de Xico era bueno, pero el ibicenco… vamos a dejarlo).

Portada del CD de Xicu Bufí Cantan al Mon (Navidad de 1995)

Recuerdo que en el curso 95-96 yo andaba por Alicante. Quedamos en el conservatorio y me regaló con todo cariño su disco.

Textos de presentación, dedicatoria del disco y agradecimiento (marzo de 1996)

Como para entonces ya me había ganado cierta fama de «no pasar nada por alto» y «perfeccionista» —esas eran sus palabras—, me previno de lo ocurrido con la canción Sons d’Eivissa.

El que esto escribe había trabajado bastante en esa canción. Xico me había pasado su maqueta primigenia (todavía obra en mi poder) para que la «arreglara». No toqué ni una nota de la melodía original, pero reelaboré casi todo lo demás (forma y contenido: reestructuré, rearmonicé, instrumenté…): ese (sampleado) violonchelo solista (que canta a midi que no veas…), los acompañamientos vocales de Catina Torres Tur (una chica naturalmente dotada para el canto y con un exquisito vibrato y timbre de voz), mi piano (alguna influencia de Bruce Hornsby hay ahí, estoy seguro). Manolo Díaz hizo un excelente trabajo con la guitarra y en la incitante batería no estoy seguro de si estaba un primo de Xico —quizá Ramón— o Juan Roig Trafford (Juan y yo tocamos una temporada juntos); sé que ambos grabaron algo. Los instrumentos autóctonos los tañeron familiares y amigos de Xico, el mismo Xico e instrumentistas de la Colla de Santa Maria (las castanyoles de Simón son preciosas). En líneas generales, el ambiente de grabación en los estudios Mediterráneo fue agradable y estábamos todos bastante contentos con el resultado final.

Xico, Catina y un servidor en los estudios de grabación Mediterráneo (mayo de 1989)

Grabé en una casete casera (gracias al ayudante de grabación y mezclas Vicente Roig) la primera mezcla que se hizo de esa canción en los propios Estudios Mediterráneo. Luego agitaron aquí y allá, fueron a Madrid y a Londres a hacer el «megamix» y con tanto batido y tanto meneo, tengo entendido que [los duendes] se cargaron el máster de grabación (la master tape). Y algo debió de suceder, porque en la pista 8 del mencionado CD, entre los 2:42 y los 3:30 aparecen unas extrañas «psicofonías» y otros «fenómenos poltergeist» —de los que Xico me advirtió en su momento, para que no entrara en choque (ya me conocía)—. Cosas que pasan.

Entonces, tal vez no ande lejos de la verdad la afirmación de que de esa grata canción que tan buenos recuerdos me trae el único original íntegro que queda es el mío (y que iba a perderse porque las cintas se desmagnetizan y se estropean).

Aunque no exento de roces —como todo lo humano—, Xico y yo nos profesamos en su día verdadero afecto. Desde luego, él a mí me proporcionó experiencias irrepetibles, y me consta que él me consideraba un Amigo con mayúsculas (literalmente): «Dins equeixus Sons d’Eivissa, que varem fer junts, e hi ha s’eséncia d’una amistat que per mí, sempre sirà agraïda».

Póster-collage de Xico Bufí realizado con su fotos y recuerdos

A modo de obituario y homenaje, ¿qué mejor que colgar en Internet la versión prístina de la obrita? Está disponible en este enlace: Sons d’Eivissa.

Acompañe la canción un emocionado recuerdo. Sé que esta entrada de mi blog le hubiera encantado (una de las cosas más valiosas para él era que le dedicaras un tiempo).

In memoriam.

 

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5 comentarios

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  1. Buenos días,

    Estoy buscando la canción de Xicu Bufí, Ibiza un jardín en el mar. ¿Existe alguna grabación de ella? Ya sea audio o vídeo…

    Muchas gracias,

    Mónica

  2. Estoy intentando localizar a Juan Roig Trafford. Coincidimos en época de estudios en Palma en Es Forti

  3. Madre mía qué recuerdos!… y que lástima que este material nunca viera la luz! Un abrazo Ricardo.

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