TRAJE DE MOTORISTA BKS LEATHER (noviembre de 2013)

De tierras de Albión me llegó la semana pasada mi nuevo traje de motorista BKS (Brian Keith Sansom) made in England. Andaba tras él desde hacía años, pero entre unas cosas y otras, había ido posponiendo el asunto. Ha costado pero, al final, ha caído.

Traje de motociclista BKS

Se trata de un traje de cuero de dos piezas, una combinación clásica que no puede faltar en el armario de cualquier motorista que se precie —cuestión de tradición— y que permite usar la chaqueta por separado, dando así más juego.

Aparte de su incontestable estética, posee la característica de que excede la norma UNE-EN 13595:2002 (estándar de Cambridge, no los inadecuados tests Darmstadt o Martindale). Por consecuencia, el traje muestra la marca CE en su etiqueta. Cuando digo el traje, no me refiero únicamente a los usuales protectores contra impactos en hombros, codos-antebrazos, caderas y rodillas (UNE-EN 1621-1:1998) y espalda (UNE-EN 1621-2:2004) que la mayoría de prendas técnicas de moto llevan actualmente, sino que aludo al traje en su integridad. Esto sí que es ropa de protección para motociclistas homologada. O, al menos, «el valor se le supone». Comprobaré empíricamente su eficacia en la siguiente hostia que me dé —o, más probablemente, que me den— autobirota ascensus (uno ya ostenta las consabidas cicatrices derivadas de la veteranía en esto de las dos ruedas, gracias principalmente a mis amigos los enlatados).

Marcado CE del traje (estándar de Cambridge)

En la siguiente imagen se observa, aparte de que soy más alto que mi pelo, el conjunto por detrás. El cuello gris antracita, los adornos oro y las costuras vistas fueron cosa de Ariadna Cánovas, profesora de Diseño e Investigación de Moda en la Universidad CEU San Pablo (la base de la felicidad: delegar en quien sabe del tema…). Ha quedado muy chulo.

Traje de motociclista BKS por detrás

Y aquí se ve un detalle de las espinilleras. Como solamente voy a utilizar el pantalón en trayectos largos por carretera, decidí ponerle protecciones duras. Para ciudad, tiro de vaqueros con protecciones blandas…

Espinilleras. Vaya por Dios: ahora el traje se advierte muy nuevo y las botas muy desgastadas por el uso…

En la fotografía inferior, I’m wearing full motorcyclist protective equipment. Preparando la salida para estrenar (y lucir) la indumentaria… (Como puede apreciarse, estoy muy natural, yo. No se me nota nada que estaba posando en plan Robocop).

Flipando en plan Robocop con mi nuevo traje… De ilusión también se vive…

Montado en la motocicleta, una foto de la cazadora por detrás. Además del espaldar, incorpora una faja lumbar en la propia prenda. Asimismo, se distingue el fuelle en la parte trasera de la cinturilla de los pantalones, waist stretch panel que aumenta la adaptabilidad de aquellos a la postura de conducción.

Chaqueta BKS por detrás

Y una instantánea tomada por delante…

Subido en la moto con mi traje BKS

Detalle de la pernera derecha del pantalón con los típicos pliegues elásticos de ensanche por encima de la rodilla. Las zonas donde se ubican los protectores CE y otras susceptibles de arrastrón (hombros, codos, antebrazos, caderas, rodillas, espinillas, trasero y la parte externa de los muslos) se refuerzan con amplias capas dobles de cuero:

Pernera derecha del pantalón

Y una imagen «artística» que se le ocurrió a mi amigo José Manuel González, que era quien hacía las fotografías…

Fotografía «artística» de la pernera izquierda del pantalón

Aunque ceñido, el traje no tira: se ajusta bien al cuerpo y permite moverse cómodamente en la motocicleta (tiene kevlar elástico alrededor del cuello, en la parte interior de los brazos, en las ingles y en las pantorrillas).

El atuendo protege mucho del frío y del viento. Rodé por la  carretera de los Pantanos hasta Arenas de San Pedro, crucé la sierra de Gredos por los puertos del Pico (1352 metros de altitud) y de Menga (1564 metros) y regresé a Madrid por la ruta Imperial, a través del puerto de la Cruz Verde (1256 metros) y El Escorial. Estaba nublado y corría algo de biruji, pero yo estuve a gusto (le puse el forro térmico a la cazadora).

La chaqueta y el pantalón se conectan a través de una gruesa cremallera perimetral, de modo que no se filtra aire a la altura de los riñones. No es verosímil una hipotética «apertura inesperada» de la cremallera: repárese en el detalle de su tirador, acoplado al botón a presión del pantalón (cómo me gustan a mí estas minucias):

Tirador de la cremallera acoplado al botón a presión del pantalón

Completando la vestimenta, calzaba mis convincentes botas Oxtar HP Touring GTX (UNE-EN 13634:2002)…

Botas Oxtar HP Touring GTX (Gore-Tex) con marcado CE

… y guarnecía mis manos con mis no tan convincentes guantes Alpinestars Tech-Touring Overland Drystar, Categoría I según la Directiva sobre los DPI (89/686/CEE). «La normativa EN 13594:2002 se ha utilizado como modelo para la redacción de la Ficha Técnica Cat I de estos guantes», reza la etiqueta. Pero yo me lo creo solo a medias.

Dudoso marcado CE de los guantes Alpinestar Overland Drystar

Son más cuestionables no solo por su dudoso marcado CE, sino también porque han empezado a desintegrarse…

Mis guantes Estrellas Alpinas Estrella Seca por Carretera en proceso de desintegración. Ya asoman las goteras

…y no hace ni dos años que me los regaló Sergio Cánovas. Claro que, con el tute que les doy (voy en moto a diario), no resulta tan extraño que se descompongan. (Soy muy sutil ofreciendo ideas para obsequios de Navidad, Reyes y cumpleaños. Por cierto: los próximos, que lleven etiquetado EN 13594:2002, ¿estamos? Que os he puesto ilustraciones y os lo he explicado de manera pormenorizada. A ver si nos vamos enterando progresivamente de lo que hay que regalarme).

En fin, se puede rular protegido y pinturero… eso sí, soltando pasta, porque el equipo barato, lo que se dice barato, no es. Pero, bueno: es el precio que cada uno le pone a su cabeza (casco homologado) y al resto del cuerpo,  coordinando seguridad y estilo, es decir, valores vitales y valores estéticos.

Estoy como un niño con los zapatos nuevos con mi flamante CE certified BKS made to measure leather motorcycle suit. Ahora únicamente falta estamparme contra un tráiler en una de esas incorporaciones a la circulación que hacen (te ven de lejos y no salen; cuando estás encima, salen) para analizar si se cumplen las expectativas, cientificista que es uno. A su debido tiempo, comentaré desde el hospital… o desde el más allá, aunque creo que esto último va a ser más difícil.

Este artículo ha sido leído

769

veces. Gracias por el interés

Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CAPTCHA *